Sistemas de detección y de alarma de incendios
Detectan humo, calor o llamas en fase inicial y activan alertas automáticas para una respuesta rápida ante cualquier conato de incendio.

Instalamos y legalizamos todos los sistemas de protección activa y pasiva contra incendios para que tu empresa cumpla normativa desde el primer día
Instalación profesional de sistemas PCI — empresa autorizada
Los sistemas activos detectan, alertan y extinguen el fuego de forma automática o manual. Instalamos los 16 tipos reconocidos por el RIPCI.
Detectan humo, calor o llamas en fase inicial y activan alertas automáticas para una respuesta rápida ante cualquier conato de incendio.
Garantizan el caudal y la presión necesaria para alimentar bocas de incendio, sprinklers e hidrantes de forma fiable y conforme a normativa.
Puntos de conexión exteriores que permiten a los servicios de bomberos y equipos de intervención acceder rápidamente al agua para sofocar incendios de gran envergadura.
Equipos portátiles y móviles adaptados al tipo de fuego (A, B, C, D, F) para una primera intervención inmediata antes de que el incendio se propague.
Puntos de agua a presión con manguera y lanza integrados, destinados a la extinción manual en incendios de mayor dimensión dentro de edificios.
Conducción sin agua permanente conectada al exterior, diseñada para que los bomberos la presuricen desde sus vehículos y actúen desde el interior del edificio.
Sprinklers que liberan agua automáticamente sobre el foco de calor, controlando el incendio antes de su propagación y activándose de forma selectiva por zonas.
Proyectan agua en microgotas que absorben el calor y desplazan el oxígeno con un consumo de agua muy bajo, ideales para espacios sensibles o de difícil acceso.
Cubren la superficie del combustible con espuma para cortar el aporte de oxígeno, especialmente indicados para líquidos inflamables en industrias y almacenes.
Utilizan polvo extintor ABC o específico para interrumpir la reacción química del fuego, con gran eficacia en incendios de sólidos, líquidos y gases.
Inundan el espacio protegido con gas inerte o químico (CO₂, FM200, Novec 1230) para extinguir el fuego sin dañar equipos electrónicos ni documentación.
Generan un aerosol que inhibe la combustión a nivel molecular, con alta eficacia en espacios reducidos y sin necesidad de tuberías.
Ventanas o claraboyas que se abren automáticamente para evacuar el humo caliente por su flotabilidad natural, mejorando la visibilidad y facilitando la evacuación.
Barreras, cortinas y sistemas que dividen el edificio en sectores para contener la propagación del humo y mantener vías de evacuación despejadas.
Ventiladores de alta temperatura que expulsan el humo y los gases de combustión de forma controlada, protegiendo las vías de evacuación y facilitando la intervención.
Iluminación autónoma que se activa ante un fallo del suministro eléctrico para garantizar la visibilidad en las vías de evacuación y señalizar las salidas de emergencia.
Los sistemas pasivos limitan la propagación del fuego mediante barreras constructivas certificadas que compartimentan el edificio y protegen su estructura.
Barreras textiles o metálicas de despliegue automático que sellan aperturas y compartimentan espacios para limitar la propagación del fuego y el humo.
Puertas con clasificación EI certificada que resisten el paso del fuego durante un tiempo determinado, esenciales en escaleras, pasillos y salidas de emergencia.
Puertas de gran vano que se cierran automáticamente ante una señal de incendio, permitiendo el paso normal durante la actividad y sellando el compartimento en emergencia.
Sistemas específicos que sellan los orificios por donde pasan las cintas transportadoras, evitando que el fuego se propague entre sectores a través de estos pasos.
Elementos que sellan las aperturas de acceso a instalaciones verticales (patinillos), evitando que actúen como conductos de propagación del fuego entre plantas.
Masillas, morteros y mangas intumescentes que sellan los pasos de tuberías, cables y conductos a través de muros y forjados para mantener la integridad del sector.
Sistemas que protegen vigas, pilares y estructuras metálicas para que mantengan su resistencia y no colapsen durante el tiempo requerido por normativa en caso de incendio.
Productos que se expanden al calor formando una capa aislante que protege la estructura subyacente, retrasando su calentamiento y manteniendo la estabilidad del edificio.
Servicio integral desde el diseño hasta la certificación final
Analizamos tu instalación para determinar qué sistemas son obligatorios según normativa y actividad
Elaboramos el proyecto técnico adaptado a tu edificio y al tipo de protección activa o pasiva requerida
Instalamos todos los sistemas PCI necesarios con técnicos certificados y materiales homologados
Gestionamos la certificación de la instalación conforme al RIPCI y normativa vigente
Tramitamos la legalización ante los organismos competentes de cada comunidad autónoma
Dejamos la instalación verificada y lista para pasar cualquier inspección

Tanto si necesitas sistemas de protección activa como pasiva, gestionamos todo el proceso para que cumplas normativa sin complicaciones
Diseñamos la combinación de sistemas activos y pasivos específica para cada actividad y normativa aplicable
Sistemas de extinción por espuma, polvo, gas y compartimentación pasiva para producción y almacenes
Detección, sprinklers, señalización y protección pasiva de estructuras para entornos de trabajo
Alumbrado de emergencia, extintores, puertas cortafuegos y sellados en zonas comunes
Protección activa y pasiva adaptada al aforo y riesgo específico de cada actividad comercial
Proceso completo desde el análisis hasta la certificación
Evaluamos tu instalación y determinamos exactamente qué sistemas activos y pasivos necesitas según normativa y actividad.
Desarrollamos el proyecto técnico e implementamos todos los sistemas PCI requeridos en tu empresa.
Gestionamos toda la documentación para que cumplas la normativa RIPCI sin preocupaciones.
Te ayudamos a verificar si tu instalación cuenta con todos los sistemas de protección activa y pasiva exigidos y a corregir cualquier riesgo antes de que se convierta en un problema legal.
Respuesta rápida y sin compromiso

Un técnico especializado revisa si cuentas con todos los sistemas de protección activa y pasiva requeridos y te indica exactamente qué debes corregir para cumplir normativa.
Sin compromiso · Respuesta en 24h
Resolvemos tus dudas sobre los tipos de sistemas de protección contra incendios y su instalación
Sí, es obligatorio para la mayoría de actividades comerciales, industriales y edificios de uso público según el Código Técnico de Edificación (CTE) y el Reglamento de Instalaciones de Protección contra Incendios (RIPCI). El nivel de protección requerido depende del tipo de actividad, superficie y número de ocupantes.
Puedes enfrentarte a sanciones, problemas con seguros, limitaciones de actividad y riesgos legales en caso de inspección o siniestro.
Principalmente RIPCI, CTE DB-SI y RD 513/2017, además de normas UNE aplicables y requisitos autonómicos según la actividad.
Depende de superficie, riesgos, equipos necesarios y complejidad técnica. Tras una revisión técnica, se define un presupuesto adaptado.
El plazo varía según proyecto y tramitación, pero normalmente va desde pocos días en actuaciones simples hasta varias semanas en proyectos integrales.
Una empresa instaladora autorizada, con técnicos competentes y documentación reglamentaria, puede certificar y legalizar la instalación.
Los sistemas activos actúan directamente para detectar, extinguir o controlar el fuego (detectores, sprinklers, extintores). Los sistemas pasivos limitan la propagación del incendio mediante barreras constructivas como puertas cortafuegos, sellados y revestimientos intumescentes.
Es un sistema fijo de extinción que distribuye agua de forma automática al detectar calor en un punto concreto. Se activa solo en la zona del incendio y es muy eficaz para controlar el fuego en fases iniciales.
Depende del uso y superficie del edificio. En general, es obligatorio en establecimientos de pública concurrencia, industrias con ciertos niveles de riesgo y edificios de uso residencial colectivo a partir de determinadas alturas, según el CTE DB-SI y la normativa sectorial aplicable.